Hola mi nombre es Hilda Angélica Loreto Hernández, trabajo en la Secretaría de Educación Jalisco, en el área de Aulas Interactivas. un proyecto nuevo que se está implementando en nuestra entidad en el nivel de Secundarias.
martes, 26 de mayo de 2015
lunes, 25 de mayo de 2015
COMPETENCIAS DEL SIGLO XXI
El desarrollo tecnológico actual nos coloca ante un nuevo paradigma de enseñanza que da lugar a nuevas metodologías y demanda una dinámica diferente por parte de los docentes desde un enfoque acorde con los retos que plantea el educar a la sociedad del siglo XXI y reorientar la labor docente. Hoy no basta con transmitir conocimientos a modo de cátedra; el educar para la vida exige que como profesores desarrollemos múltiples competencias, junto con la capacidad para diseñar experiencias de aprendizaje significativas, en las que nuestros alumnos sean el punto central del proceso enseñanza-aprendizaje, utilizar críticamente las TIC y organizar la propia formación a lo largo de toda nuestra labor.
Este nuevo enfoque sobre el uso de internet posee una fuerte repercusión tanto en la manera de entender la educación como en la formación del profesorado, debido a las nuevas aplicaciones y servicios que genera, por lo que la gran mayoría de docentes coinciden en que el único modo en que las reformas educativas y la implementación de recursos tecnológicos puedan llegar a las aulas requiere una adecuada capacitación en la materia.
Este nuevo enfoque sobre el uso de internet posee una fuerte repercusión tanto en la manera de entender la educación como en la formación del profesorado, debido a las nuevas aplicaciones y servicios que genera, por lo que la gran mayoría de docentes coinciden en que el único modo en que las reformas educativas y la implementación de recursos tecnológicos puedan llegar a las aulas requiere una adecuada capacitación en la materia.
Sin embargo, existen investigaciones que revelan que un gran número de docentes no tienen una actitud favorable hacia la tecnología; por ejemplo, Aznar, Fernández e Hinojo (2003) diseñaron una escala Likert para estudiar las actitudes respecto a las TIC. Estos autores interpretan que la actitud cerrada o negativa es una de las principales razones por las que estos recursos no se aprovechan en el aula en el aprendizaje del alumnado ni tampoco en la gestión administrativa.
Resulta evidente que los cambios globales y la situación actual ponderan la necesidad de contar con ciudadanos mejor preparados, capaces de enfrentar los retos que nuestra compleja e incierta realidad nos plantea; esto nos exige como sociedad transitar hacia un proyecto nacional que tenga como objetivo una sociedad del conocimiento que promueva un aprendizaje autónomo, el cual permita, a su vez, la apropiación pública de las distintas formas de conocimiento, donde los principales generadores de este cambio sean los profesionales de la educación, quienes demandan una mejor capacitación. Sin embargo, sólo la dotación de cursos solucionaría esta situación.
Ortega y Fuentes (2003), al abordar el tema de la tecnofobia docente, destacan que un alto porcentaje de los docentes entrevistados declaran que desconocen la oferta de formación continua disponible; por otro lado, la mayor parte de los docentes participantes en cursos de actualización manifiestan haber conseguido mejorar sus conocimientos mediante la formación recibida, pero esta mejora se ve en el aspecto práctico del manejo de software sin profundizar en la gran utilidad que representa las TIC como herramienta de apoyo a la construcción de nuevos conocimientos; por lo tanto, la oferta de actualización se encuentra alejada de las demandas de la realidad escolar.
En este contexto se configura el programa HDT, que es una estrategia promovida, a partir de 2007, por la Subsecretaría de Educación Básica, por medio de la Dirección General de Materiales Educativos, cuyo objetivo es contribuir al aprendizaje de los estudiantes de educación básica con el apoyo del uso y desarrollo de las TIC, así como ampliar sus competencias para la vida y favorecer la inserción de docentes y alumnos en la sociedad del conocimiento.
Esta estrategia promueve el uso de innovadoras herramientas digitales con fines educativos, así como la creación de comunidades de aprendizaje en las que se facilita la participación de las distintas figuras educativas en los procesos de aprendizaje, por lo que pretende:
Ortega y Fuentes (2003), al abordar el tema de la tecnofobia docente, destacan que un alto porcentaje de los docentes entrevistados declaran que desconocen la oferta de formación continua disponible; por otro lado, la mayor parte de los docentes participantes en cursos de actualización manifiestan haber conseguido mejorar sus conocimientos mediante la formación recibida, pero esta mejora se ve en el aspecto práctico del manejo de software sin profundizar en la gran utilidad que representa las TIC como herramienta de apoyo a la construcción de nuevos conocimientos; por lo tanto, la oferta de actualización se encuentra alejada de las demandas de la realidad escolar.
En este contexto se configura el programa HDT, que es una estrategia promovida, a partir de 2007, por la Subsecretaría de Educación Básica, por medio de la Dirección General de Materiales Educativos, cuyo objetivo es contribuir al aprendizaje de los estudiantes de educación básica con el apoyo del uso y desarrollo de las TIC, así como ampliar sus competencias para la vida y favorecer la inserción de docentes y alumnos en la sociedad del conocimiento.
Esta estrategia promueve el uso de innovadoras herramientas digitales con fines educativos, así como la creación de comunidades de aprendizaje en las que se facilita la participación de las distintas figuras educativas en los procesos de aprendizaje, por lo que pretende:
- Capacitar y actualizar a los docentes y directivos.
- Equipar con recursos tecnológicos a las escuelas.
- Fortalecer las prácticas de gestión escolar.
Antes de continuar presentando las potencialidades del citado programa, consideramos pertinente exponer en qué debe ser competente digitalmente hablando un formador de educación básica, y de acuerdo con diversos estudios al respecto (Cabero, Duarte y Barroso, 1999; Majó y Marqués, 2002; Tejada, 1999), podemos resumir las competencias digitales que deben poseer los docentes:
- Tener una actitud positiva hacia las TIC, instrumento de nuestra cultura que conviene saber utilizar y aplicar en muchas actividades domésticas y laborales.
- Conocer los usos de las TIC en el ámbito educativo.
- Conocer el uso de las TIC en el campo de su área de conocimiento.
- Utilizar con destreza las TIC en sus actividades: editor de textos, correo electrónico y navegación por internet.
- Adquirir el hábito de planificar el currículo integrando las TIC (como medio instrumental en el marco de las actividades propias de su área de conocimiento, como medio didáctico y como mediador para el desarrollo cognitivo).
- Proponer actividades formativas a los alumnos que consideren el uso de TIC.
- Evaluar permanentemente el uso de las TIC.
COMPETENCIA DIGITAL
En los últimos años la concepción de Internet se ha revolucionado y perfeccionado gracias a lo que se conoce como la Web 2.0. Las personas que la utilizan ya no son meros espectadores o consumidores de la información que nos acerca la red, sino que, de manera sencilla, también se pueden convertir en protagonistas de este proceso, dando un paso más para ser sujetos activos, creando conocimiento, publicando opiniones, escritos y cualquier tipo de archivo multimedia, y compartiendo inquietudes, búsquedas, y proyectos con sus pares.
Surge así la necesidad de una mejor alfabetización digital, para que de esta forma las personas alcancen las habilidades y competencias digitales, que les permitan ser consideradas como sujetos en verdad alfabetizados digitalmente; esta alfabetización brinda la posibilidad de que las personas accedan a otras fuentes de información en un espacio libre y actualizado, que le brinde más herramientas para enfrentarse a los retos propios de la sociedad del conocimiento.
La alfabetización tradicional se puede definir como la actividad educativa que se dirige a enseñar a leer y escribir a una persona. Y además, para que esa habilidad sirva a las personas, también deberán ser capaces de utilizar conocimientos y habilidades para manejarse airosamente en distintas situaciones sociales; no basta solamente con una alfabetización iniciática, sino que se requiere una alfabetización activa y operativa durante toda la vida.
La propuesta de marco común de referencia de la Competencia Digital Docente está estructurada en cinco áreas, cada una de las cuales abarca un conjunto de competencias:
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